La perforación del pozo, como se explica en esta presentación del Instituto Mexicano del Petróleo, es la primera fase donde se realiza la perforación por sí misma, es decir, se crea el pozo mismo. La perforación del pozo consiste en hacer un agujero a partir de los movimientos rotatorios que hace una barrena. En este proceso se inyectan fluidos para extraer los recortes de roca y tierra y llevarlos a la superficie.

Posteriormente se inserta una tubería de acero y cemento para darle estructura y fortalecer el pozo. Esta parte de la operación es compleja y costosa, por lo cual debe pasar por un proceso de planeación y ejecución detallado y minucioso.

La terminación de los pozos es una fase posterior y complementaria que está encaminada a iniciar la fase de producción de los yacimientos. Una terminación consiste, entre otras cosas, en hacer pequeñas perforaciones en la zona (intervalo) donde se encontraron hidrocarburos para permitir que éstos fluyan a la superficie. Después se introduce una tubería propia de producción

Esta diferencia es muy importante, ya que un pozo que está perforado, pero no terminado, no necesariamente entra en el conteo de pozos exitosos de la CNH. De hecho, cada año se perforan nuevos pozos que no se terminan sino posteriormente.